Columna de opinión

Fecha de publicación: 27 de marzo de 2021

Volverán a caerse con la misma piedra

| Gabriel Valenzuela
  Periodista

Con el anuncio de nuevos confinamientos, salta el recuerdo de como a mediados del año pasado, las autoridades sanitarias y policiales se veían sobrepasadas por las diversas marchas que se hacían en las calles – durante las cuarentenas – por hambre, sí, leyó muy bien, hambre, algo insólito para un país “en vías de desarrollo”. Pero lo que ocurre hoy en día hace ver que, nuevamente, volverán a caerse con la misma piedra. 

El pasado jueves, el Ministerio de Salud volvió a declarar una cuarentena total en toda la Región Metropolitana, algo bastante sensato por la situación pandémica que se vive en el país. Pero, de nuevo con los mismos errores y fantasmas que hubo en el pasado. 

Porque es increíble como nuevamente el Gobierno de Sebastián Piñera vuelve a crear medidas en ayuda a la gente, con la famosa y nunca bien ponderada – para ellos por supuesto – letra chica. Llega a ser insultante como, con mucho orgullo y aspaviento, el presidente presenta este nuevo paquete de medidas de ayudas sociales, que cuesta la mitad (US$6 millones) de lo que valió el primero (US$12 millones) en el año 2020, sin tomar en cuenta lo mal que funcionó en ese tiempo. 

Instancia donde las personas se dieron cuenta que la única solución oportuna, directa y real era sacar un 10% de su cuenta en las AFP. Lo que evidencia un ineficaz rol del Estado Subsidiario en Chile, porque es una falencia total que ante una necesidad de los ciudadanos que no puedan cumplir los privados ni los entes gubernamentales, tengan que ellos mismos hipotecar su futuro para mantener su presente.

Entonces, hay que sólo tirar a volar la imaginación de lo que ocurrirá en las próximas semanas. Porque si en la primera ola se podían ver estas marchas por hambre, debido a que las ayudas del Gobierno no eran suficientes y menos las extensas cuarentenas, cuesta pensar que podrá pasar con las personas que no tenga que comer durante este periodo. 

El secretario nacional del Colegio Médico, José Miguel Bernucci, lo dijo hace un par de días “estas cuarentenas deben de ser las más malas del mundo”, ya que “son muy laxas, muy largas y terminan no cumpliendo el objetivo de controlar los casos, sino que aumentan los efectos secundarios negativos”.

Pero fue más allá y enfatizó en que estas cuarentenas deben estar acompañadas de ayudas monetarias directas a la población, porque “son inefectivas si llegan dos meses después” por ejemplo.

Ahora bien, la guinda de la torta la completan los aeropuertos abiertos, agencias que siguen vendiendo viajes de placer, la autorización de cultos religiosos y nulas medidas sanitarias en la locomoción colectiva. Por lo que tal y como ocurrió en el año pasado, durante este periodo el segundo mandato del presidente de la República, Sebastián Piñera, volverá a caerse con la misma piedra.