Columna de opinión

Fecha de publicación: 2 de mayo de 2021

No más Piñeras

en el Gobierno

| Matías Zamora
  Periodista

¿EEl Gobierno lo ha hecho bien? Esta es una pregunta bastante interpretable. Depende mucho de la ideología política calificar de bueno o malo un mandato. Sin embargo, no es un secreto que este periodo gubernamental no ha estado a la altura de los diferentes frentes que ha tenido que manejar. Aún así, este no ha sido el único Gobierno que está en deuda con los chilenos. Aquí la pregunta es, ¿Por qué, entonces, hemos visto una permanente manifestación y descontento social frente al oficialismo en el último tiempo? La respuesta es simple: Piñera.

 

Sebastián Piñera es mucho más que el alto concepto de sí mismo que posee, es un símbolo. El actual mandatario representa perfectamente todos aquellos aspectos y características que los chilenos y chilenas no quieren, bajo ninguna circunstancia, en las autoridades que manejan al país. El empresario, es un retrato calcado de los argumentos por los que la gente ha salido a manifestarse fuertemente desde el 18-O en adelante.

 

Es un estratega, un ingeniero del individualismo, ambicioso por naturaleza, sordo por opción y ciego por orgullo. El presidente ha tenido diferentes oportunidades para hacer historia y lo único que ha hecho es cerrarse en si mismo, poniendo en primer lugar sus intereses, egoísmo personal y hambre de poder.

El terrible manejo comunicacional con frases como “estamos en guerra” en el contexto social del año 2019 (este es sólo uno de los múltiples ejemplos existentes), la demora constante en la toma de decisiones para ayudar a la gente en un periodo de crisis, las inconsecuencias como remar al revés frente al tercer retiro y terminar proponiendo un propio proyecto (recomiendo en este sentido leer la columna del día de ayer de Gabriel Valenzuela), solo demuestran las deficiencias y la falta de calificación que tiene este tipo de mandatarios.

 

¿Por qué hago esta descripción de adjetivos descalificativos? Porque estamos en un periodo importante para nuestro país, que determinará los próximos 2, 4 y 50 años. Seamos sabios en la toma de decisiones con relación al sufragio electoral. No cometamos el error de elegir por el “mal menor”. La sociedad chilena debe invertir tiempo en informarse, estudiar, analizar y mirar con pensamiento crítico las diferentes opciones en la papeleta. Seamos capaces de exigir a un presidente calificado para que guíe correctamente al país.